Día 12

Las cosas no habían terminado del todo bien la noche anterior. La posible rotura de la bomba de aceite me tenía preocupado y daba por descontado que nos teníamos que quedar al menos 10 días en La Paz y aunque no fuera un mal plan, tampoco daba para tanto.
Me levanté temprano para buscar taller. En un AutoZone (taller franquicia tipo mcdonald, hay uno por cuadra en los angeles) me recomendaron un taller a unas pocas cuadras. Llegué y me atendieron de primera, y nos pusimos a desarmar (sí, yo tb). Resultó que después de desarmar todo el tablero encontramos un cable pelado que hacía cortocircuito! Gran notícia! La falla era una zoncera eléctrica y no una falla jodida de motor.
De vuelta en el departamento salimos a una playa que nos recomendaron. El lugar se llama Balandra, es una bahía de unos 500 metros de diámetro con agua absolutamente transparente, sin olas, que en ningún momento superaba el metro de profundidad y la arena era terciopelo. El mar soñado de Helena. Ideal para niños pequeños y para muchos grandes también. Nos quedamos hasta la noche cerrada, el atardecer ahí fue hermoso y los chicos se divirtieron mucho.