Día 21

El viaje seguía hacia Aguascalientes. Era una jornada larga, unas seis horas hasta destino. La primera parte del camino era volver sobre nuestros pasos y volver a disfrutar de ese maravilloso camino sinuoso entre la selva. Aguascalientes está casi en el centro de México a unos 1800 metros sobre el nivel del mar y pasamos de un clima de playa a uno de altiplano. Llegamos por la tarde un poco cansados y luego de pasar por un centro comercial fuimos a dormir al hotel. La lluvia no daba margen para hacer otra cosa.