Día 23
Nos levantamos temprano a recorrer la ciudad y demoramos apenas unos minutos en confirmar que la ciudad es maravillosa. A unas pocas cuadras del hotel empezaba en centro histórico, dónde casi todas las calles son peatonales. Entramos al Teatro Juárez. Una maravilla construída a principios del siglo xx, conservada de manera impecable y lleno de actividades culturales. El paseo siguió por la casa de Diego Rivera, un lindo museo con obras de él en la casa que nació y vivió de pibe. Nada increíble, pero cualquier excusa en buena para recorrer la ciudad, que sí es increíble. De ahí fuimos al Mercado Hidalgo, suerte de mercado central gigante donde venden desde fruta, carne y todo tipo de antojos, hasta artesanías finas y piñatas.
Volvimos al hotel agotados, pero felices.




















