Día 17
Con algo de preocupación arrancamos el camino hacía Mazatlán. Es la zona narco más caliente en la que hace una semana hubieron problemas serios, pero de paso obligado. Por suerte salió todo perfecto y llegamos sin problemas. Toda esta zona de Sinaloa es, además de narco, súper productiva y está llena de silos y cultivos de todo tipo. Parece la pampa húmeda. Llegamos cerca del mediodía y viendo que el sol caía como piedra fuimos directamente al acuario. Hermoso lugar lleno de peceras todos los tamaños, algunas gigantes con tiburones y hasta piletones enormes con mantarrayas que se dejaban acariciar. Cuando bajó un poco el sol fuimos a pasear al malecón, la playa es bellisima y vimos un atardecer maravilloso.
Luego de unas pizzas y hacer pie en el un departamento que alquilamos, salimos a pasear nuevamente al malecón. La ciudad es realmente animada, no se ven muchos turistas y menos extranjeros, pero sí hay mucho movimiento. Desde un restaurante con música en vivo tipo corridos tocando a la manera de la no smoking band de kosturika con fuegos artificiales, hasta un gimnasio abierto lleno de gente. Divino el malecón Mazatlán.


