Día 27
La ciudad es pequeña y manejar ahí es tarea de expertos, salimos a conocer caminando. El departamento estaba a un par cuadras del zócalo, dónde, ademas de una bellísima plaza y una iglesia barroca, igual o más linda que las anteriores, nos encontramos con las celebraciones del día de la revolución. Imagino que casi todo el pueblo era parte de ella, desfilaban desde jubilados deportistas, escuelas primarias y secundarias, gente con vestidos y danzas tradicionales, bandas de música, grupos de alebrijes, etc, etc, etc. Hermoso. Con la excusa de conocer la ciudad entusiasmamos a los chicos con trepar hasta el Cristo de Taxco, dónde hay un mirador, el más alto de la ciudad. Trepamos por calles casi verticales en las que costaba mantenerse erguido hasta dónde pudimos.
Volvimos al departamento a descansar y salimos nuevamente a conocer de noche, había una gran cantidad de gente en las calles y seguía casi tan animado como durante los festejos de la mañana.

























