Día 31

Arrancamos temprano para Oaxaca. El viaje fue muy tranquilo y llegamos pasado el mediodía. Fuimos directamente al centro histórico. El lugar está muy bien conservado, tiene algunas peatonales y otras un poco más caóticas de mercados que se van improvisando sobre la calzada y de poco invaden la calle. En la plaza principal había muchísima gente, casi todos locales, poco y nada de turistas. También había un festival de mariachis y una nube de pibes jugando con globos sobre la explanada de la catedral. Una tarde bellísima entre boleros y juegos infantiles.