Día 42

Por la mañana fuimos a recorrer algunos de los puntos que nos habían quedado pendientes del pueblo el día anterior. Uno de estos lugares era las ruinas de la catedral, de la que sólo quedaron las columnas y vigas luego del último gran terremoto. Es una escenografía increíble. Más tarde fuimos a un mirador en un cerro cercano muy lindo y luego fuimos a un museo muy llamativo, con exposiciones de arte moderno realmente alucinante. El día todavía alcanzaba para ir a un museo textil dónde mostraban técnicas y estilos de los más de veinte variantes del arte textil Maya. Casi perdemos a Ceci. Por la noche pasamos con Ceci y los chicos por el mercado para que lo conocieran, y nuestra afitriona nos invitó a una pequeña procesión de la virgen que consistía en dar una vuelta por el pueblo con velas (LED) y posteriormente nos invitó a comer algo a su casa. No somos para nada religiosos pero fue muy linda la experiencia.