Día 2

Salimos a la mañana a ver una camioneta Astro que ví publicada la noche anterior. Era un poco vieja pero en las fotos se la veía impecable. En el lugar de encuentro nos encontramos con el dueño de la camioneta, Ángel, un mexicano de Puebla que llevaba décadas viviendo en EEUU y un verdadero ángel. El tipo había comprado la camioneta para pasear a la familia hace 16 años, sus hijos ya habían crecido y ver envejecer el coche en el garage a la espera de viajes que no volverían no le parecía una buena idea. La camioneta estaba impecable, usada y vieja sí, pero casi de colección. Ángel la había mantenido en perfectas condiciones. Decidimos comprarla y luego de un rato de pruebas y trámites de registro decidimos devolver la Caravan que habíamos alquilado en el aeropuerto. Antes de irnos Ángel nos pidió sacarnos fotos con su camioneta para mandarle a su familia, habían vivido lindos momentos con ella y quería mostrarle a los suyos que la camioneta seguía de gira, pero con otra familia. Esmeralda fue como la bautizamos.
En el camino del aeropuerto,donde dejamos la camioneta alquilada, al departamento empezó a fallar Esmeralda… Perdía presión de aceite… La camioneta recién comprada y rota, en un barrio medio turbio de una mega ciudad desconocida cuando empieza a caer el sol… A no desanimar!
Corrí un par de cuadras a comprar en un supermercado de barrio unas botellas de aceite. Le puse aceite hasta que el nivel llegó a donde debía llegar. Hicimos algunas pruebas, y con mucha calma y tacto logramos llegar al departamento