Día 36

Alrededor de San Cristóbal hay muchos pueblos pequeños que son muy pintorescos. Fuimos Zinazantan. Es la capital mexicana del bordado y eso en México es mucho. Ceci alucinaba en cada local o cooperativa en la que nos paramos a ver algo. Los bordados son increíbles y cómo los hacen aún más. También esta lleno de invernaderos y un iglesia muy particular barroca, pero de flores naturales y unos hermosos telares bordados que decoraban el techo. Decidimos volver a San Cristóbal  por caminos alternativos y de a poco nos fuimos metiendo por caminos de pendientes delirantes y caseríos colgados de las laderas. Cuando salimos a la ruta nos cruzamos con una pequeña reserva natural de la que habíamos leído algunas cosas en blogs, redes, etc. Una especie de pequeño zoológico con especies autóctonas que van de leopardos hasta serpientes y jabalíes. Los chicos se divirtieron mucho molestando a un coyotes y en unos juegos que habían en el lugar.